Un rostro de perfil

Un rostro de perfil

Justo en la edición de ayer y en esta misma sección hacíamos referencia al espectáculo que, día a día, nos regala el firmamento. Y, en una de las pausas que proporcionó la lluvia del último jueves, las nubes tomaron formas diversas. En un primer momento y con la ayuda de los rayos del sol, hasta pareció que una parte del cielo estaba prendida fuego.

Luego, en ese mismo sector, pudo adivinarse un rostro de perfil con un aspecto un tanto demoníaco. “Hace tanto calor que hasta el diablo salió a respirar”, comentó con gracia una vecina que apreció este singular y llamativo fenómeno. Luego, el cielo volvió a cerrarse y la lluvia mansa continuó varias horas refrescando a la ciudad, algo que se necesitaba y mucho ya que el calor sofocante no se soportaba más.