Un nuevo sistema de entrenamientos es lo que ha propuesto la cuarentena

Un nuevo sistema de entrenamientos  es lo que ha propuesto la cuarentena

El exponente del hándbol trenquelauquense en la Asociación Pampeana de Balonmano (APaBal), el profesor Marcos López Rodríguez, encargado del deporte en el Club Ferro Carril Oeste, realizó un análisis del momento que vive la actividad en tiempos de cuarentena. De qué manera los entrenamientos se han readecuado, en un diálogo logrado por La Reforma.

“En Trenque Lauquen por ahora estamos en una burbuja respecto a lo que es Buenos Aires, la provincia se dividió en fases y la ciudad tuvo a finales de marzo dos casos positivos de personas que vinieron del exterior. Luego de eso se recuperaron y a partir de ese momento no ha tenido casos, permitiendo que hoy nos encontremos en fase 5. El regreso a la actividad física fue con un máximo de diez personas, sin contacto, respetando el distanciamiento social. Ferro cuenta con un gimnasio de 1.500 metros cuadrados, no se compara con el Gigante pero es muy grande, por lo que nos permite trabajar tranquilamente”, señaló Marcos López Rodríguez, entrenador del club “verdolaga”.

Ganas de entrenar

La vuelta al trabajo en plena pandemia consistió en el armado de turnos en los dos días de cada semana elegidos para concretarlos con cada una de las categorías.

López Rodríguez expresó finalmente que “se vienen realizando buenos trabajos técnicos individuales”. “Incluso armamos unos mini circuitos, pero bueno, estamos lejos del deporte en sí. Ellos quieren competir, están deseando eso, igualmente estuvimos más de 60 días encerrados y el hecho de que se haya permitido que concurran al club, fue un aliciente. Por supuesto que llegan entusiasmados ante la oportunidad, y están a la expectativa de una nueva habilitación. Tratamos de ser lo más sinceros posible, que no habrá nada de competencia a corto plazo, y considero que por ahí hasta fin de año no suceda. Estamos profundizando e incorporando nueva técnica, mientras buscamos que en las categorías más pequeñas corran y gasten energía”, comentó.

“Tengo 85 de 120 chicos que había, ahora arranqué también con Mini, que era la categoría que quedaba, y aquellos que aún no concurren al club es porque los padres se encuentran temerosos o están quienes arrancaron en algún momento y no se terminaron de enganchar. En todo caso volverán a probar cuando el deporte regrese como tal. Todos le meten muchas ganas, mucha energía, pero nos está faltando la competencia, que llegue el fin de semana y jugar, o poder viajar. Eso es lo más lindo”, agregó.