Un naufragio, un hotel de madera y el nacimiento de un pueblo

Un naufragio, un hotel de madera y el nacimiento de un pueblo

Las fechas del relato oficial de la historia, a veces, no son las mismas que resultan significativas para una comunidad. El tiempo escrito en los libros no siempre es el vivenciado o recordado a través de generaciones, así como  tampoco lo es el sentido de los hechos que figuran en las efemérides.

Esta reflexión que seguramente aplica a muchas circunstancias, tiene que ver con un naufragio, un hotel y el nacimiento de un pueblo que, podría hipotetizarse, fue fundado tres veces. Lo cierto es que el 1º de enero de 1918 es, para muchos, la verdadera fecha que da inicio a la historia de Monte Hermoso, villa balnearia reconocida como localidad dorreguense en 1937 y como cabecera de distrito con nombre propio en 1979.

Pero, ¿qué pasó a principios del siglo XX para que en la memoria colectiva de sus habitantes la fecha de 1918 resuene como la verdadera, como la del origen?

Fabián Enzo Barda es profesor de historia, oriundo de Coronel Dorrego, y un conocedor de los eventos que signaron el devenir de su pago chico. “El Hotel de Madera marca lo que en el futuro va a ser el balneario”, afirma Barda sobre el significado que tiene hoy la construcción del mítico Hotel Balneario Monte Hermoso, hospedaje de lujo que surgió por circunstancias imprevistas, en una playa lejana del sudoeste de la provincia de Buenos Aires, donde solamente había un faro.

La historia completa comienza con un naufragio. “El Lucinda Sutton era un barco de origen estadounidense y había salido de Brasil con una carga de madera de pino que tenía que llegar al puerto de Bahía Blanca, y a la altura del Faro Recalada, que ya estaba desde 1906, sufrió un accidente”, señala Barda.

Así, las 1.400 toneladas de madera que trasladaba esta goleta de cuatro mástiles quedaron literalmente boyando en el  mar y luego encalladas en las arenas del lugar. “El traslado de las maderas fue imposible, ya que no había caminos y por más que se intentó no se pudieron llevar a Bahía Blanca”, apunta Barda, y detalla los pormenores que terminaron en la construcción del hotel y en el mito de inicio de la villa de Monte Hermoso.

“Silvano Dufaur había comprado 4 mil hectáreas en lo que actualmente es todo Monte Hermoso, él fue el verdadero pionero, fue quien comenzó a realizar la forestación de los caminos sinuosos de la entrada”, destaca Barda, y añade: “Lo que hace Dufaur es asociarse con otras dos personas, Gabriel Duc y Antonio Arizaga, para comprar la madera y construir el famoso hotel”.

 

La apertura

 

Si bien la fecha de inauguración del Hotel de Madera se remite al 1º de enero de 1918, “fue el 15 de enero la verdadera apertura, con bombos y platillos y un gran festejo”, remarca el historiador. “El hotel tenía unas 60 habitaciones, estaba ubicado en lo que actualmente es la parte más céntrica de Monte Hermoso y le dio a la incipiente villa un costado de tipo señorial”, precisa el también escritor.

Al Hotel de Madera no llegaba cualquiera, no sólo por su estilo refinado, pensado para la sociedad que podría veranear y pertenecía a la aristocracia de principios del siglo XX, sino por el difícil acceso, ya que no había caminos trazados.

“Se iba y se comía de frac, tocaban orquestas de cámara, lo más popular eran orquestas de valses vieneses”, señala Barda sobre las actividades que se realizaban en el lujoso albergue, ya que “era el lugar donde recalaban las principales familias de la zona”.

Publicidad e imágenes de los turistas de principios del siglo XX en el Hotel de Madera. (Gentileza Fabián Barda)

Quienes podían acceder al hotel tenían vínculos con familias patricias de Buenos Aires o eran dueñas de grandes extensiones de tierra. “La aparición de la propiedad privada en el sudeste bonaerense se da a partir de 1875, por la extensión de la frontera agropecuaria, esto se profundiza después de la Conquista del Desierto, donde muchas tierras son repartidas como favores políticos, pero también en retribución de pagos, como había sucedido con la familia Sánchez Elía, que recibió 23 mil hectáreas y en ellas, en 1906, se instaló el Faro Recalada”, señala Barda. “También iban algunas familias con cierto poder adquisitivo de Bahía Blanca, de Coronel Dorrego y de Tres Arroyos, como el caso de los Costa, que llegaron a tener una fortuna importante y fueron quienes compraron el hotel a poco de haberse construido, así como varias hectáreas de la zona”.

Antonio Costa, quien llegó a ser el intendente más joven de Coronel Dorrego, compró el hotel a los pocos meses de haberse inaugurado y lo tuvo durante un tiempo. Pero este espacio de ensueño y de reminiscencias a la Belle Époque europea, empezó a forjar su ocaso en la medida en que la ciudad iba tomando forma, al compás del progreso.

“En 1937 las tierras de Monte Hermoso que pertenecían al partido de Bahía Blanca son recuperadas por Coronel Dorrego y, ese año, en los festejos del cincuentenario del partido, se inaugura el balneario de Monte Hermoso y comienza a planificarse lo que sería un pueblo, ya que hasta ese momento tenía solamente casillas y el Hotel de Madera, que estaba todavía en una época de oro, ya que en los ‘40 y principios de los ‘50 todavía tenía su aspecto señorial, pero después el avance de la arena y la aparición de otros hoteles y la extensión del ejido urbano le hizo perder vigencia”, repasa Barda.

A mediados del siglo XX, el Hotel de Madera perdió vigencia y fue tapado por un médano. (Gentileza Fabián Barda)

El ocaso y el mito fundacional

 

Ya en estado de abandono, a fines de los ’50 el hotel termina sepultado por un médano y luego se decide su demolición para dar lugar a otros emprendimientos inmobiliarios. “Finalmente lo compra un grupo que levanta los primeros edificios de Monte Hermoso en los ’60, hecho que generó un litigio por la construcción tan cercana al mar, con un debate muy profundo y con mucho cabildeo”, subraya el historiador.

El cambio de fisonomía y el crecimiento de la ciudad tuvieron un boom en la década del ’70, que derivó en 1979 en la autonomía definitiva para el partido de Monte Hermoso.

“La fecha de fundación de Monte Hermoso genera confusiones, la actual tiene que ver con el proceso político de la autonomía y, en diciembre de 1937, está la inauguración por la planificación del loteo”, repasa Barda, y concluye: “No obstante mucha gente considera que la fecha del inicio de todo es la del 1º de enero de 1918, con el Hotel de Madera”. (DIB) AR

 

Perfil de Fabián Barda

Fabián Barda es Profesor de Historia y escritor. Publicó los siguientes libros: “Revistando Hojas (la construcción del tradicionalismo surero)”; “Patria y Tradición en el Dorrego de los ‘30”; “De la linotipo al cable”, “Republicanos en Dorrego”, “1947 – La Revolución” y “Tenés que ser payador”, una biografía sobre la vida de Luis Acosta García.