Se busca desterrar los estereotipos de género

Se busca desterrar los estereotipos de género

(DIB) Muñecas y cocinitas de un lado; autitos, pistolas, ladrillitos y pelotas, del otro. El rosa puede advertirse como predominante a la distancia en un sector; en el de enfrente la gama es más variada. “¿Es para nena o nene?”, la pregunta queda retumbando en el aire de las jugueterías. Y se abre el debate: ¿los juguetes tienen género o somos los adultos y adultas quienes buscamos direccionar intereses, y terminamos entonces invalidando deseos y reproduciendo los estereotipos que tanta desigualdad generan?
“No. Los juguetes no tienen género, querer imponer los estereotipos a través del juego, claramente es violencia simbólica”, afirma Laura Müller, psicóloga con perspectiva de género. Esta postura, que busca ampliar la mirada, aún no es mayoritaria. En las jugueterías, los sectores para niñas y para niños aún están separados.
Es más, las brechas de género también pueden advertirse en las publicidades dirigidas a la niñez. Un estudio realizado el año pasado por la organización “Grow, género y trabajó” reveló que en las destinadas a las niñas el contenido tiene que ver mayoritariamente con la belleza y el romance, mientras que en las que apuntan a los varones, predomina la acción y la aventura.
“El 44% de las publicidades dirigidas a niñas se ubican dentro de la categoría belleza y romance; mientras que el 33% lo hacen en amistad y cuidado familiar. Solo en un 2% apelan a la acción, la agresividad o la aventura, y en ningún caso hacen referencia a profesiones, deportes, inteligencia o educación”, indicaron respecto al contenido “para nenas”.
“En el caso de los niños, el 65% de los avisos están referidos a la acción, la agresividad o la aventura y el 15% al juego social. Sólo en un 4% apelan a la belleza y el romance, y a profesiones, deportes, inteligencia o educación, en cada caso. Ninguna publicidad destinada a ellos se ubica en la categoría de amistad y cuidado familiar”, resaltaron en el informe.
Es que en palabras de Müller, mientras que los juguetes para nenas están relacionados al cuidado y “al servicio del otro”, los juegos de los varones “proponen mucha más creatividad”.
Asimismo, al analizar cómo se muestran a los personajes de las publicidades, desde Grow detectaron que en las publicidades dirigidas a niñas, el 88% de las acciones que realizan son “pasivas” (modelar, tomar sol, embellecerse, charlar, usar el producto, dormir, estar en la publicidad pero no hablar, etcétera). Mientras que en las publicidades dirigidas a niños, el 78% de las acciones que realizan entran dentro de la categoría “activas” (jugar, saltar, explorar, bailar, correr, etcétera).
“La educación en las posibilidades o no de acción en los juegos también van posicionando los roles y los lugares en la sociedad: por ejemplo, quiénes se expanden en un patio en el recreo y para quiénes queda reservado un pequeño espacio, educa emocionalmente”, afirmaba en una entrevista con DIB Ariel Sánchez, el director de Promoción de Masculinidades por la Igualdad del Ministerio de las Mujeres bonaerense.
Esa línea también se refuerza en el informe de Grow: “La construcción cultural de género determina en gran medida los roles socialmente asignados. Por ejemplo, que las tareas de cuidado recaigan principalmente sobre las mujeres tiene un gran impacto en su acceso y permanencia en el mercado de trabajo. Dichos roles comienzan a construirse desde la infancia: las expectativas que las familias depositan sobre los niños y las niñas, los juegos y juguetes que promueven, los comportamientos aceptados o no, los colores que se les acercan, los van formando de acuerdo a lo esperado”, indicaron las autoras del estudio.
La investigación relevó las publicidades mostradas en los canales Disney Channel, Disney XD, Disney Junior, Cartoon Network, Nickelodeon y Discovery Kids, durante la semana anterior al día de las infancias (del 15 al 19 de agosto de 2019).
Ningún juguete está mal
Los especialistas recalcan que no se trata de que las niñas dejen de jugar con muñecas y que pasen a jugar con pelotas y autitos, sino de ampliar la mirada. “Si los adultos normalizamos que determinadas cosas son solo para varones o solo para mujeres es muy invalidante, eso en la niñez tiene sus consecuencias y son mensajes que quedan marcados a fuego”, señaló Müller.
“Cada uno desde nuestro lugar debemos trabajar en no invalidar los juegos”, reafirmó. Y en ese sentido, sostuvo que hay que animarse a abrir el debate al interior de las familias. “No hay que ir al choque e imponer el punto de vista, pero se puede plantear el debate, y sembrar la duda”, amplió la especialista.
En tanto, si bien se ha avanzado aún falta mucho camino por recorrer, sobre todo en lo que respecta a la reeducación de la industria. No obstante, desde el sector reconocen que algo está cambiando. En el marco del día de las infancias, que se celebró el 16 de agosto pasado, el presidente de la Cámara Argentina de la Industria del Juguete, Emmanuel Poletto, reconoció: “Hoy día tenemos una tendencia de lo que son los juguetes inclusivos, sin género, para que los varones si les gusta la cocina puedan jugar a cocinar y las nenas puedan jugar a ser científicas, astronautas, y en la etapa de la niñez se definen los gustos que te acompañan para la vida”, indicó.
Más que un cambio de nombres
Este año, la Secretaría Nacional de Niñez, Adolescencia y Familia, propuso cambiar la denominación “Día del Niño” por el de Día de la infancia. “Es muy importante que el estado acompañe las transformaciones culturales que estamos viviendo e impulse cambios que colaboren en visibilizar inequidades, y favorezcan prácticas más inclusivas”, indicó el titular del área, Gabriel Lerner.
Por su parte, la Secretaria de Articulación de Política Social, Erika Roffler, aseguró: “Las palabras que usamos para nombrarnos es la forma en que entendemos el mundo. El lenguaje, como convención social y práctica cultural, muchas veces cristaliza y reproduce desigualdades, y para el Ministerio de Desarrollo Social es muy importante poder trabajar también desde la dimensión simbólica para transformar la realidad”.
Desde el Ministerio de Desarrollo Social agregaron además que “la iniciativa propone abandonar la noción androcéntrica de ‘niño’ como sujeto universal y homogéneo”. “Decir niño no alcanza para representar las experiencias heterogéneas y múltiples de la niñez. Desde el Estado queremos nombrar una jornada en plural, que celebre a cada chica, chico, chique, gurí, changuito, mitai en guarani, weñi en mapudungun, y sus diversos modos de vivir esta etapa de la vida”, dijo Lerner.
En La Plata también se avanzó con una iniciativa similar: el Concejo Deliberante aprobó el cambio en la denominación del festejo para adoptar un lenguaje que aporte a darle un sentido más inclusivo a la fecha como “Día de la Niñez” para celebrar las infancias en su diversidad.