¡Ponelo a Garré!

¡Ponelo a Garré!
Cuando no había respuestas, Beccacece (demasiado tarde, tardísimo) puso a Benjamín Garré para abrir la defensa. Fue lo único que nos sacó la modorra: ver al pibe, sus amagues, esa clarísima de gol y despertarnos ilusión para una noche en la que estuvimos flojos.