Poder Judicial, uso de la Constitución y movimientos sociales juridificados

Poder Judicial, uso de la Constitución y movimientos sociales juridificados

Escribe: Lisandro Beperet

Especial para La Opinión

La estructura y rol de Poder Judicial, la utilización de la Constitución Nacional por parte de movimientos sociales que se han juridificado, y la idea errónea de una justicia que sólo transita el camino de lo penal, son algunos de los temas más relevantes que la Dra. Gabriela Delamata analizó durante una entrevista en el programa “La Letra Chica”, de Radio Omega.

La trenquelauquense, que es investigadora del Conicet y valoró que esta temática crezca como objeto de estudios de diferentes disciplinas, también se refirió al aporte que hizo la reforma constitucional de 1994 en materia de derecho a la vivienda, y consideró que hay una marca fundacional en el ámbito judicial que le dificulta la autocrítica y lo distancia de la sociedad.

“Entre los poderes del Estado, el Poder Judicial es el que tiene más dificultades para reflexionar sobre sus propias prácticas, sobre todo porque tiene una marca fundacional que se constituye como un poder basado en un saber experto, y ese saber plantea una distancia entre el Derecho, el Poder Judicial y la sociedad”, disparó Delamata hacia el blanco de lo que seria el eje central de la nota. El Poder Judicial -continuó la abogada- “se reproduce en base a esa distancia, es un poder bastante defensivo con respecto a las críticas que se le hacen desde fuera del propio poder y no está acostumbrado a ese ejercicio de autocrítica que por ahí está más ligado a los poderes políticos, lógicamente por estar éstos más vinculados con la llamada voluntad popular y a que los ciudadanos le discutimos cosas. En el Poder Judicial hay un hermetismo mayor -que insisto- está muy vinculado a esa marca fundacional”.

En esa misma línea, celebró que “para la academia y los estudios sobre Poder Judicial, desde hace unos años se ha convertido en objeto de estudio de otras disciplinas” y aseguró que cada vez hay más trabajos presentados, y eso “es alentador e implica que de alguna manera el Poder Judicial se está abriendo a dialogar con otros saberes que pueden nutrir su práctica”.

No es lo que parece

Justamente en ese distanciamiento, hay un enfoque social erróneo respecto del rol de la justicia en Argentina. “En general se tiende a equiparar al Poder Judicial con la justicia penal, lo cual es un gran equívoco porque el Poder Judicial tiene injerencia en temas de derecho laboral, civil, de familia, etc., digamos entonces que en la medida en que toda nuestra sociedad está regulada por el Derecho, el Poder Judicial tiene injerencia en casi toda la vida social, hay una juridificación de la vida social enorme e interviene en todo tipo de conflictos y demandas, pero es cierto que hay una identificación con lo penal”, indicó la docente de la Universidad Nacional de San Martín.

En este sentido, hay dos temas clave que no necesariamente son exclusivos del Poder Judicial pero que sí están en el espacio público y motivan que la sociedad deposite en ese poder, expectativas respecto de la solución de esos problemas. “Uno es el tema de la seguridad, los delitos contra la propiedad, los homicidios también, y por otro lado el gran tema de la Argentina en estos últimos años que han sido los delitos cometidos por funcionarios públicos, que son delitos especiales y tipos especiales de delitos y así entraríamos más en el plano de la política argentina y cómo Comodoro Py aparece en la escena de la discusión política” diferenció Gabriela Delamata.

El uso de la Constitución

Otro tema de estudio, y de permanente discusión en nuestro país, es el uso y las relaciones que se generan entre la sociedad en general, los movimientos activistas en particular y los dirigentes y funcionarios por su parte, cuando se alza la bandera de la Constitución Nacional.

“Es algo que lo podemos ver por ejemplo en las experiencias de protestas que hubo últimamente. Hay muchas protestas que utilizan a la Constitución y hablan de respetarla. Es algo retórico y hay que ver qué quiere decir quien lo utiliza y no necesariamente el que dice que hay que respetar la Constitución la leyó. Entonces hay un uso que responde a cierto interés que es genuino por supuesto, pero diferente de aquel que dice ´yo conozco la Constitución, dice esto y esto, y por lo tanto es así´, es decir, hay diferentes usos” explicó Gabriela Delamata en base a una extensa trayectoria de estudios en todo el país.

Pero también -agregó- “hay por parte de los movimientos sociales y del activismo mucho uso de la Constitución en anclar las demandas en artículos de la Constitución, no sólo en artículos fundamentales como el como pueden ser el 16 y 19 que son igualdad y autonomía, sino también en lo que fue y produjo la incorporación de la reforma de 1994, que incluyó en nuestra Constitución básicamente todos los Tratados Internacionales de Derechos Humanos que hizo dar un giro importante a esas demandas sociales que muchas veces son demandas colectivas en la justicia porque la Constitución en muchos de esos casos le hace un guiño al Poder Judicial y le dice: ´mire todo esto es nuevo, pero es para que ustedes se ocupen de eso”.

Es por esa paradójica y la vez interesante relación, que “por un lado el Poder Judicial es un poder que prefiere -con esta idea de la neutralidad- alejarse de la sociedad, pero por otro lado tiene un compromiso muy grande porque la Constitución le fija un programa de acción, y tiene que responderle” concluyó Delamata.

(*) Abogada y Licenciada en Ciencias Políticas, y Doctora en Sociología y Ciencias Políticas, docente en la Universidad Nacional de San Martín, investigadora del Conicet y autora de varios libros y trabajos doctorales publicados, vinculados con movimientos sociales, entre otros temas.