Cómo cuidarse en otoño: qué alimentos no pueden faltar para evitar las bajas defensas

Salud y Bienestar 24 de mayo de 2018 Por
El otoño es una estación preciosa que hay que saber disfrutar en la calle y no en una habitación recuperándote del resfriado.Frutas, verduras, comida y ejercicio, son la clave para afrontar el frío y no enfermarse en el intento.
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Muchos creen que cuando llega el otoño sólo hay que ponerse un buen abrigo y coger un paraguas. Pero ésta es una estación en la que el tiempo cambia de repente. Tan pronto hace frío como llega el calor. Eso te hará sudar como un loco y querrás quitarte el abrigo. Y, de repente, te has convertido en objetivo de gripes y resfriados.

Pañuelitos, té y abrigos. Llegó el frío y con él nos equipamos para sobrellevarlo lo mejor posible. En esta época es muy común volverse víctima de los resfríos, las alergias y la tos, pero afortunadamente se puede prevenir.

Hay personas más propensas que otras a enfermarse, y ellas son las que tienen bajas defensas. Por eso, al igual que preparamos el exterior de nuestro cuerpo para afrontar el frío, también tenemos que "abrigar" el interior. Una manera muy sencilla de hacerlo y sin darnos cuenta, es reforzar la alimentación.

Vacuna antigripal

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 Es una manera muy eficaz de prepararnos contra los resfriados que se avecinan. Cuando te ponen una vacuna, insertan el virus del que te vas a proteger pero muy debilitado. Así, tu organismo lo estudia y aprende a inmunizarse contra él. Si aparece de nuevo, sabrá combatirlo. La vacuna contra la gripe se emplea especialmente en los mayores, para evitar que se ponga en peligro su salud. Sólo tienes que acudir a tu centro médico y preguntar por ella. Allí te informarán sobre el calendario de la vacuna antigripal.

Aumento de la vitamina C

La vitamina C es la encargada de reforzar el sistema inmunológico de tu cuerpo. Cuando tienes un sistema defensivo en óptimas condiciones, puedes protegerte de muchas enfermedades que buscan fisuras para hacerte enfermar. Si quieres tener unos niveles adecuados de vitamina C, consume alimentos ricos en ella, especialmente las frutas más cítricas. Pero no abuses nunca, porque tampoco quieres tomarte todos los azúcares que contienen.

“La naturaleza es tan sabía que nos da frutas y verduras con alta fuente de vitamina C en invierno”, explicó la licenciada en Nutrición, Priscila Aiachini.

Ventajas de la vitamina C

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 Funciona como antioxidante y levanta las defensas, por lo tanto, ayuda a evitar enfermedades. Pero hay que tener en cuenta que es un complemento: “no es milagrosa. Nada voy a poder evitar si no hago las cuatro comidas diarias recomendadas y ejercicio”.

Según la especialista, además de respetar la alimentación, lo ideal sería hacer actividad física por lo menos tres horas a la semana.

 - Frutas que contienen la vitamina: naranja, cereza, kiwi, melón, frutilla y pomelo, etc.

 - Verduras que contienen la vitamina: pimiento, hojas verdes, brocoli, coliflor, tomate, repollo, espinaca y limón, etc.

Adaptación a la temperatura

El otoño es muy impredecible, es decir, le gusta subir y bajar las temperaturas continuamente. Para estar preparado, no dudes en vestirte de manera adecuada, que permita adaptarte a la temperatura de manera correcta. Y cuando decimos de manera correcta, hablamos de taparte lo suficiente como para ir fresco, sin pasar calor. Nada de ir súper abrigado hasta sudar. Vístete con varias capas de prendas ligeras que puedas poner y quitar según el momento del día. De esta manera podrás modificar tu temperatura constante.

Desayuno ideal

El desayuno es la primera comida del día y también la principal. Es importante que contenga: un lácteo (leche, yogurt o quesos –todos descremados-); un cereal, pan, galletas o avena, y frutas (enteras, licuadas o en jugo). Si cumplís esos tres ingredientes te asegurás energía para todo el día además de los siguientes beneficios:

- Mejorar la digestión

- Levantar las defensas

- Controlar el hambre

- Activar el metabolismo

Hidratar bien la piel

El aire frío es capaz de cortarte la piel. Cuando la temperatura baja de manera brusca y sopla el viento, que corta como cuchillos, aparecen los sabañones. Éstos son cortes sangrantes que se producen al secar la piel y al estirarse. Si no se tratan de la manera adecuada, se convierten en un foco de infecciones. Para evitarlos, mantendremos una hidratación profunda de la piel utilizando aceites y mantecas naturales.

Beber mucha agua

Ya hemos hablado de la hidratación de la piel, que es muy improtante cuando cambian tanto las temperaturas. Pero ahora vamos a hablar de la hidratación del cuerpo. 

Parece que sólo es importante beber mcuho agua cuando hace calor, pero no es verdad. Cuando empieza a llegar el frío las comidas se hacen más copiosas y pesadas y al cuerpo le cuesta más digerir todo. Por eso es bueno beber mucho agua entre comidas, para ir ayudando a que el sistema digestivo funcione bien. Recuerda la recomendación de los dos litros de agua al día.

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