“No se trata solo de hacerlo y llegar bien, sino de lograr una buena y rápida recuperación”

“No se trata solo de hacerlo y llegar bien, sino de lograr una buena y rápida recuperación”

Por Tomás Arribas / [email protected]
(Nota publicada en la edición impresa de papel)

   No conforme con desafiar los límites de la natación convencional, la rionegrina Ailén Lascano Micaz decidió hacerle frente a la competencia más extrema de la disciplina: «La Milla Helada».

   Hablamos de una prueba sobre aguas heladas, con disputa en una pileta construida sobre un lago llamado Wöhrsee, ubicado en Burghaussen, una pequeña localidad de Alemania, cuyas aguas se encuentran a una temperatura de 3,6 grados centígrados.

   «Conocí este desafío cuando fui a participar de una competencia del campeonato de aguas frías a Ushuaia en 2018 , y desde ese momento me lo planteé como uno de mis objetivos a lograr. Trabajé muy duro todo este tiempo y por suerte pude lograrlo”, señaló Ailén.

   Motorizada por esa ambición, la joven atleta de nuestra región, de 29 años, decidió iniciar la especial preparación el año pasado, incluyendo varias competencias de carácter internacional.

   Poco tardaron en llegar los buenos resultados para Lascano Micaz, quien días atrás se transformó en la tercera deportista argentina en poder completar la exigente prueba con disputa en Alemania.

   La competencia, fiscalizada por la International Ice Swiming Association (IISA), consistió en nadar una distancia de 1.609,34 metros en aguas con temperaturas inferiores a los 5°C y sin ningún tipo de indumentaria térmica protectora.

   «Desde el año pasado estoy participando en las competencias internacionales sobre aguas heladas y nadando en varias distancias. Ahora por suerte pude formar parte de la más extrema que es de un kilómetro (La Milla Helada). Dos veces nadé con aguas a cero grados y otras cinco con el agua entre 1° y 4°C. Esta experiencia me motivó más a hacer realidad este acontecimiento y a entrenar más intensamente para ello”, agregó.

   Aunque aquí, según la propia nadadora rionegrina, no solo predomina la importancia de completar la extensión total de la competencia, sino y fundamentalmente, dadas las complicaciones corporales que podría causar, la recuperación del organismo.

   “No se trata solo de hacerlo y llegar bien, sino también de lograr una buena y rápida recuperación. Todo eso te lo da el constante entrenamiento. Los últimos dos años prácticamente no tuve verano, ya que, cuando vuelvo a Argentina, ya empieza el otoño, por lo que me encuentro con las aguas frías del río Negro.” comentó.

   “La recuperación después de nadar tanto tiempo en aguas tan frías es muy difícil, pero gracias a todos los entrenamientos que pude realiza me pude recuperar rápido y de muy buena manera”, agregó.

   Para afrontar la competencia, la nadadora Ailén Lascano Micaz necesitó del acompañamiento de dos personas de confianza, conocedoras de su comportamiento en el agua, y de un profesional médico, como medida de prevención ante semejante prueba física.

   “Me sentí muy cómoda nadando los primeros 1000 metros, pero luego de los 1400 comencé a sentir las consecuencias del frío, por lo que los últimos 200 metros fueron duros” relató.

   “Sentí una emoción muy grande cuando terminé, una mezcla de alegría, cansancio y mucha satisfacción; algo difícil de explicar” contó orgullosa.

   Hasta ahora son 342 personas las que han nadado exitosamente la Milla Helada en el mundo.

Redobló la apuesta

   Lejos de dormirse en los laureles, y en pos de continuar en ascenso dentro de la especialidad, la rionegrina viajó hacia Bled (Eslovenia), donde días atrás formó parte del Mundial Winter Swiming Association (IWSA), en el cual representó a nuestro país.

   Allí, Lascano compitió en las 11 pruebas disponibles de la prueba internacional. De ellas, las pruebas de 450 metros y de un kilómetro de extensión, se llevaron a cabo en aguas abiertas; mientras que las restantes, en una pileta creada en el lago Bled.

   Luego de las pruebas preliminares, llevadas a cabo en 5 días, la nadadora regional logró avanzar a la Súperfinal, obteniendo el 8° puesto definitivo.

   “Estoy muy contenta con los resultados, cumplí mis objetivos y lo dejé todo en todas las pruebas. La temperatura del agua no era de las más bajas, pero nadar varias veces en el día y mantener el rendimiento es muy exigente. Me hubiera encantado traerles al menos una posición en el podio pero no pudo ser,estuvo muy difícil y mi categoría es de la más competitiva”, cerró.

   «El último día clasifiqué a la Súperfinal en 25 metros libres y nadé con las 10 competidoras más rápidas. Quedé en el 8° puesto y la diferencia con la primera fue de apenas 8 décimas.Quiero agradecer a todos los que me han dado su apoyo para hacer esto posible y a quienes me han mandado fuerza y cariños que se han sentido mucho a la distancia», cerró.