Los vecinos desalojados decidieron, finalmente, levantar el acampe concretado en Plaza San Martín

Los vecinos desalojados decidieron, finalmente, levantar el acampe concretado en Plaza San Martín

Luego de 8 días, las familias que tras ser desalojadas de una quinta ubicada en la calle Batallón 2 de Infantería al 700 decidieron acampar en Plaza San Martín en reclamo de una solución al problema habitacional por el cual atraviesan decidieron, finalmente, levantar el improvisado campamento instalado en el corazón de la ciudad. La decisión fue tomada, en parte, por el cansancio de vivir en esas condiciones y, también, por la falta de respuesta a su problemática.

Se trata de parte de la familia Porcel, más precisamente ocho integrantes de dicho grupo familiar compuesto por cuatro menores de edad quienes, por más de una semana, permanecieron en la plaza principal de Trenque Lauquen tras la orden de la Justicia en el marco de una causa por usurpación de un predio en el sector quintas.

Provisoriamente, y hasta tanto no se resuelva su situación, parte de la familia se instaló en el garaje de la vivienda de un familiar mientras que el resto de los integrantes del grupo consiguió cobijo en una habitación de un inmueble en el cual habitan otros parientes.

En este marco, los hasta el jueves acampantes señalaron que las condiciones de vida en el acampe no eran de las mejores por lo cual decidieron abandonar el lugar y buscar otros sitios donde permanecer hasta que se resuelva su situación.

“No daba para más”

Luego de levantar el improvisado y precario campamento que habían instalado el pasado 30 de diciembre sobre uno de los sectores de Plaza San Martín, Alejandra Antonia, madre de los jóvenes que habían decidido ocupar el espacio público para hacer visible su reclamo, expresó que “ya no daba para más, así que los chicos se fueron. Nicolás se fue a un garage del abuelo de mi nuera y Marcelo a una habitación de la casa de mi hermano”.

Y agregó que “no tenemos ninguna respuesta de nada por ahora” al tiempo que señaló que el tiempo en el cual sus hijos estuvieron habitando en Plaza San Martín “fue mucho, pasaron varios días y no daba para más”.

Los hechos

Cabe recordar que la historia que desembocó en el acampe en pleno centro de la ciudad comenzó el pasado 3 de diciembre cuando la Justicia ordenó que las familias que ocupaban un predio ubicado en calle Batallón 2 de Infantería al 700 debían ser desalojadas tras un fallo judicial adverso en el marco de una causa por usurpación del mencionado lugar.

Ese mismo día, la familia que ocupaban el inmueble realizó una movilización a Fiscalía y, posteriormente, se reunieron con el intendente Miguel Fernández logrando así que el desalojo programado para ese día fuera postergado por alrededor de dos semanas. El objetivo de la medida fue que las familias tuvieron el tiempo necesario para conseguir un lugar donde ubicarse.

Sin embargo, transcurrido dicho período y alegando la imposibilidad de conseguir alojamiento accesible para las más de 20 personas que componen la familia, los ocupantes permanecieron en el predio, razón por la que el pasado 30 de diciembre la policía dio cumplimiento a la orden de desalojo emanada por la justicia.

Fue así cuando parte del grupo familiar decidió instalarse con carpas en la plaza principal de la ciudad para hacer visible su reclamo y solicitar a las autoridades comunales una pronta solución a dicha problemática.

Pero luego de 8 días, y al no recibir por parte del municipio una respuesta que satisfaga sus demandas, la familia decidió abandonar el acampe.

El paso del tiempo, las malas condiciones climáticas que se registraron en los últimos días y el agotamiento ante lo que consideran indiferencia por parte de autoridades y vecinos en general decidieron buscar otro lugar donde permanecer hasta que se resuelva su situación.

Opiniones encontradas en la comunidad

El acampe generó opiniones encontradas entre los vecinos de nuestra ciudad que se manifestaron a través de las redes sociales en torno a este hecho.

Muchos consideraron inadecuado el reclamo de viviendas al municipio por parte de la familia al tiempo que rechazaron la metodología utilizada para hacer visible su problemática mientras que, otros, intentaron ser más empáticos con la situación por la cual atraviesa este grupo de trenquelauquenses.

Más allá de esta situación particular, el episodio volvió a poner en escena la problemática del déficit habitacional que existe no sólo a nivel local sino en todo el país.