Los hermanos Lanatta y Schilaci sumaron hoy su quinta condena

Los hermanos Lanatta y Schilaci sumaron hoy su quinta condena

   El juicio al que fueron sometidos hoy los hermanos Martín y Christian Lanatta y Víctor Schillaci es el quinto que suman en conjunto, ya que recibieron una condena a prisión perpetua por el denominado triple crimen de General Rodríguez y otras cuatro por los delitos que cometieron en la fuga que protagonizaron en 2015.

   En un juicio abreviado, el Tribunal Oral 1 de La Plata condenó esta mañana a los hermanos Lanatta a 13 años de prisión y a Schillaci a 7, por balear el 31 de diciembre del 2015 a los policías Lucrecia Yudati y Fernando Pengsawath, quienes participaban de un control de rutina en una ruta bonaerense a la altura de la localidad de Ranchos y pretendieron detenerlos.

   Pero esta condena de hoy es la última de una serie de cinco, que comenzó con la que recibieron por los asesinatos de Sebastián Forza, Damián Ferrón y Leopoldo Bina, tres empresarios acusados de traficar efedrina que aparecieron muertos en una zanja de General Rodríguez el 13 de agosto de 2008.

   El 20 de diciembre de 2012, el Tribunal Oral en lo Criminal (TOC) 2 de Mercedes, condenó a los tres a la pena máxima como coautores del delito de «privación ilegal de la libertad agravada en concurso real con homicidio agravado por ensañamiento, alevosía y por la participación de más de dos personas» de Forza, Ferrón y Bina.

   Para ese tribunal, el móvil de los homicidios fue que las víctimas querían entrar al negocio del tráfico de efedrina y esto ponía en riesgo la actividad que ya realizaban Martín Lanatta y, su socio, el empresario farmacéutico Ibar Pérez Corradi (38), considerado el ideólogo de los crímenes.

   Tras esa sentencia, los tres fueron alojados en la cárcel de General Alvear de donde escaparon el 27 de diciembre del 2015, hecho por el cual se le impusieron cuatro condenas: dos en la provincia de Buenos Aires y dos en Santa Fe donde fueron detenidos tras la fuga.

   El primero de esos juicios, que finalizó el 1 de octubre de 2018 estuvo a cargo del Tribunal Oral en lo Criminal (TOC) 1 de La Plata y tuvo como eje exclusivo la fuga de la cárcel de General Alvear.

   En esa oportunidad, los Lanatta y Schillaci fueron condenados a siete años y medio de prisión por los delitos de «robo simple, privación de la libertad, robo agravado por un arma de utilería y evasión».

El segundo de los juicio orales concluyó el 20 de noviembre de 2018 en el Tribunal Oral Federal (TOF) de Santa Fe, adonde los prófugos se habían dirigido luego de recorrer distintos puntos de la provincia de Buenos Aires.

En este caso, Martín Lanatta recibió 10 años de prisión por «atentado y resistencia a la autoridad, agravado por el uso de armas y lesiones graves agravadas por haber sido causadas para conseguir impunidad y contra un miembro de fuerzas de seguridad», además de robo agravado y daño agravado.

Según el tribunal que los juzgó, Lanatta hirió con un disparo de fusil al comandante de Gendarmería Nacional José María Valdez, quien lo señaló como el autor del ataque en pleno debate.

En tanto, el otro Lanatta y Schillaci fueron condenados a 8 años de prisión cada uno como coautores de «atentado y resistencia a la autoridad agravado por el uso de armas, robo y daño doblemente agravado».

Estos hechos fueron cometidos contra otros gendarmes a los que les sustrajeron una camioneta Citroën Berlingo, radios handy, chalecos antibala y pistolas, y una Volkswagen Amarok a la que le dispararon para inutilizarla mientras escapaban por la localidad santafesina de San Carlos y sus alrededores.

El tercer juicio oral también se llevó a cabo en Santa Fe, aunque en esta ocasión a cargo de un tribunal de la justicia ordinaria de esa provincia.

En ese proceso, Martín Lanatta fue condenado a 7 años y 6 meses de prisión efectiva como coautor de dos casos de «privación ilegítima de la libertad calificada» y dos de «robo calificado».

A su vez, Christian y Schillaci recibieron penas de 8 años y 6 meses de prisión efectiva por esos mismos hechos más una tercera por «privación ilegítima de la libertad calificada».

Estos delitos fueron cometidos entre el 7 y 11 de enero de 2016 en perjuicio del ingeniero agrónomo Juan Ignacio Reynoso (32), del productor agropecuario Héctor Ferreira -a quiénes secuestraron y robaron una camioneta a cada uno-; y de Martín Franco, un empleado de la arrocera Spalletti de Cayastá también privado de su libertad. (Télam)