La Escuela 501 recibió cinco teclados simplificados realizados por la FRTL-UTN

La Escuela 501 recibió cinco teclados  simplificados realizados por la FRTL-UTN

Un paso más del trabajo en conjunto entre la UTN de Trenque Lauquen y la Escuela 501 se dio el viernes cuando el Ingeniero Carlos Ford entregó a la docente de la escuela Julieta Dobal cinco teclados simplificados que permitirán un mejor desempeño de sus alumnos.

Además de Ford y Dobal, participaron de la entrega la secretaria de Vinculación Tecnológica de UTN, Karina Maturana; la secretaria de Ciencia y Tecnología de UTN, Claudia Dido, la directora de la Escuela 501, Marilene García, y la ex directora Cecilia Pereyra, quien recibió el primer teclado en el año 2015 y luego la ascendieron como Inspectora de Educación Especial, cargo en el que aún se desempeña.

Corría el año 2014 cuando ingresó una nota en la FRTL-UTN que solicitaba un teclado específico. El recorrido fue muy largo, porque se evaluaron distintas posibilidades, como hacer los teclados con impresora 3D. De forma casi artesanal, se diseñó al fin una pieza y se entregó como prueba a la Escuela Especial 501, para que se evaluara la facilidad de uso por parte de los alumnos y alumnas de la institución educativa.

En esta entrega ya de los teclados definitivos, se siguió con el modelo original: un teclado Microsoft al que se le dejaron solamente 49 teclas. El dispositivo se conecta por puerto USB, lo que permite trabajar con él en cualquier computadora e incluso en las netbook de Conectar Igualdad que les entregaban a los alumnos.

Características

Según explicó Ford, quien se destaca por su curiosidad y realizar adaptaciones e inventos, el dispositivo cuenta con un teclado numérico y las letras, siempre diferenciadas con colores (vocales y consonantes). También tienen algunas otras teclas esenciales, pero las demás se quitan.

“La idea era empezar a hacer más teclados. Conseguí uno solo de estas características en su momento, lo intervenimos y lo probó Julieta con sus alumnos. Las teclas tienen que tener bastante recorrido, por eso pensé en los teclados más antiguos, que son grandes y pesados. Se había pensado en hacer una tapa en policarbonato para distinguir las letras, pero el teclado es más largo que lo que se imprime en 3D y, además, el producto no es una superficie lisa. Por eso se hicieron 5 prototipos que entregamos hoy y estamos haciendo 5 más”, marcó.

Especialistas

En cada pequeño paso que lleva la confección del teclado, participa un especialista que se sumó de forma absolutamente desinteresada, para colaborar con el proyecto.

Carlos fue buscando a las personas idóneas para llevar adelante la intervención del teclado: quien realiza las tapas, quien realiza los stickers y quien pega en las teclas lo que realizan los dos especialistas anteriores. Ellos son: Martín Fabris de Sin Fin Laser, Guillermo Sannuto de Cutter y Germán Reguera de Cromática.

Ford explicó que “si llegara a haber demanda se puede pensar en otro tipo de fabricación, pero si son entre 5 o 10 teclados es más sencillo hacerlo así y además es la forma de tener en cuenta las distintas habilidades de quienes los van a utilizar. Un teclado como este podría servir también para personas que nunca utilizaron una computadora y quieran empezar a hacerlo. El teclado es muy visible”.

Alianza

Y no es este el primer trabajo en conjunto entre UTN y la escuela 501. Ya se había trabajado previamente en el desarrollo de un mouse especialmente diseñado para alumnos con dificultades motrices que fue presentado por estudiantes de la carrera de Ingeniería Industrial.

También se concretó una alianza institucional para realizar un equipo estimulador que tiene un panel de control en donde la docente selecciona el tipo de estímulo que quiere trabajar (sonidos, luces y vibración). La plataforma se conecta a una PC, y se pone en funcionamiento a través de un software diseñado especialmente para el estimulador.

Y un tercer trabajo en el que se avanzó conjuntamente con el teclado, es la investigación que busca la creación de un aro magnético que permitiría a los hipoacúsicos escuchar sin interferencias en un ambiente determinado.