La Clínica: camino al centenario y con proyectos para la nueva era de la medicina privada

La Clínica: camino al centenario y con proyectos  para la nueva era de la medicina privada

El nacimiento del Sanatorio y Maternidad Trenque Lauquen ocupó en 1925 toda la atención de la prensa local y regional.

El diario La Opinión escribió que el mismo es: “Como símbolo del progreso y el porvenir de nuestra gran ciudad”. El diario El Independiente en tanto, publicó un aviso en noviembre difundiendo “un edificio totalmente refaccionado y ofreciendo sus instalaciones una rigurosa higiene”.

La Revista Caras y Caretas, que envió un cronista especialmente a Trenque Lauquen, escribió al poco tiempo que el centro de salud “ha venido a llenar una sentida necesidad en la población son muchos además los pacientes que acuden de los pueblos vecinos sus instalaciones son modernas el personal médico de reconocida valía atiende la alta cirugía y demás tratamientos”.

Fue el sueño de pioneros en materia de salud que trascendió a los tiempos, que se convirtió en la Clínica García Salinas y que este mes cumplió 95 años, sin festejos ni actos, por la pandemia pero marcó sí el comienzo de una etapa que culminará en 2025 con los festejos del centenario, un dato insoslayable en un contexto siempre difícil para la práctica de la salud privada, con los vaivenes a los que fue sometido nuestro país durante el último siglo y no sólo sigue en pie sino que trabaja en una batería de proyectos a desarrollar puertas adentro o como iniciativas descentralizadas o satélites.

Con casi un siglo sobre sus espaldas la Clínica de Trenque Lauquen es una de las más viejas en todo el país y una sobreviviente de los feroces tiempos de crisis que bajaron persianas en la salud privada y que casi no dejaron ninguna de estas instituciones en nuestra región. A la García Salinas también le tocaron sus momentos de desazón, sobre todo en la década del 80 por conflictos con IOMA, Femeba y las inundaciones que hasta deterioraron parte de las instalaciones en su momento. Pero siempre se puso de pie.

“Nada de esto sería posible sin el orgullo de ser parte de la Clínica, sin el sentido de pertenencia y sin la convicción de continuar los pasos de los visionarios, de los precursores, los que nos precedieron” dice Diego Pérez Zabala el flamante director de la casa consultado por este diario. Como lo que dice, lo piensa, lo primero que encargó para este tiempo de cara al centenario es la realización de un libro de tipo histórico y que estará a cargo de las historiadoras Haydeé Merino y Cristina Goires.

En 1988, un 12 de abril, Teresita Fabris de Guerrero escribió para el diario La Opinión: “El Reconocimiento a los pioneros, Don Pedro García Salinas, Pedro Tristán Orellana, José María Luis Viani y Martín Lascano. Brillaron con luz propia, porque fueron el Faro permanente de creaciones visionarias e infatigables propulsores de empresas e instituciones. Pusieron al servicio de su pueblo coraje, empuje y capacidad”.

Nuestros tiempos

“Si bien este año hablar de festejos es difícil vamos viendo que estamos sólidos y vamos rumbo a los 100 años, es una de las instituciones de salud más antiguas de la provincia. Estamos orgullosos que nos toca hoy conducir los destinos de la Clínica. Que una institución en Argentina cumpla 100 años no es un hecho común, y pensamos que eso tiene que estar plasmado en algún sitio por eso vamos a hacer un libro”, dijo Diego Pérez Zabala.

“Pensar una institución que trascendió a sus fundadores es un ejemplo para Trenque Lauquen” y los tiempos no fueron fáciles “en los 80 no había ni para tomar café” pero la Clínica “es como una caja de sentimientos, casi todos los vecinos nacieron aquí, recibieron a sus hijos aquí y quizás vinieron a despedir a su abuelo”.

Pérez Zabala asumió la conducción de la entidad junto a sus pares Andrés Gutiérrez y Mariano Bataglia. Los tres se reunieron para hablar con este diario del pasado, el presente y el futuro de la institución que marcha hacia el centenario.

Gutiérrez dijo que la “gente la siente parte de la comunidad, hay una identificación” y que asumieron el compromiso de la conducción “con el proyecto de renovación de meterla de lleno en el siglo XXI”, pero en este tiempo ocurrieron crisis económicas y pandemias, que hicieron que se decayeran las prestaciones.

Bataglia agregó: “Sabíamos que la pandemia iba a llegar, era algo inevitable, que teníamos que dar respuesta. Una de las primeras charlas que tuvimos fue tomar decisiones y conductas que eran desde lo económico desacertadas pero colaborar con la salud pública y centrar las decisiones en el aspecto sanitario”.

Según dijeron la entidad está posicionada de gran modo en el concierto de clínicas privadas en todo el país. “Por la cantidad de prestaciones, complejidad, calidad y especialidades es muy superior a otras de ciudades similares o de ciudades más grandes”.

Algunos números de la Clínica son:

  • 50 camas de internación (se construyen otras 8 habitaciones).
  • 5 camas de de terapia intensiva.
  • Cuentan con 52 empleados.
  • Se realizan 400 intervenciones quirúrgicas o clínicas con internación por mes.
  • 50 pacientes en guardia por día.
  • Se registran 50 nacimientos por mes.

Los profesionales destacan que ahora tienen un servicio de pediatría y que se inauguró, también sin actos, el centro de gastroenterología en la esquina de 25 de Mayo y Roca, que tiene la tecnología más avanzada del país. Otras especialidades que marcan las diferencias son el de fertilización asistida y cirugía plástica.

Sin pasión no se puede hacer nada

“Muchos de los desarrollos de la Clínica tienen que ver con la pasión en la manera de ejercer la medicina, si evalúas con los números de la Argentina que vas a comprar un resonador o un centro de gastroenterología con los vaivenes que tiene la economía te lleva a la conclusión que no es una inversión económica acertada. Entonces esto tiene que ver con la pasión, la misma que los médicos en el año 1925 llevó a nuestros precursores a abrir este espacio” repite Pérez Zabala.

“Los médicos y los empleados tienen pertenencia”, agrega y dedica un párrafo especial a María Ester Genoni y Graciela Azcola, de la gerencia y del cuerpo de enfermería “que han hecho toda su carrera en nuestra institución y tienen identificación plena”.

Gutiérrez, a su turno, remarcó que las clínicas de la región a lo largo de los últimos años casi todas cerraron sus puertas y ésta no sólo sigue de pie, dijo, sino que favorece a la generación de proyectos paralelos y e incluye el concepto de “servicios satélites” y destaca que el Centro de Diálisis, el de Cardiología, el Centro de Imágenes y el de Gastroenterología que son referentes ineludibles en materia de salud de una amplia región surgieron desde el interior de la Clínica que funciona como polo central de estos emprendimientos que giran en su órbita.

“Todos los que estamos acá estamos orgullosos de la Clínica que tenemos, tenemos un área de influencia de 250 mil habitantes que vienen a atenderse a Trenque Lauquen” dice Pérez Zabala que pertenece a una familia con varias generaciones de médicos, más aún su abuelo fue creador de un sanatorio a mediados de la década del 20.

“Cuando me cuentan esas historias de pioneros, te digo que todos los que están aquí hoy en el plantel de la Clínica podrían trabajar en Buenos Aires y en grandes centros; pero están acá haciendo que se desarrolle la medicina aquí, ese espíritu romántico subsiste en cada uno de los que formamos parte de esta casa” y lo comparten, dicen, con los pacientes “ellos tampoco se quieren ir, si ves los números cada vez se hacen menos derivaciones. Hoy casi todo se resuelve en el distrito” quizás como lo soñaron hace casi 100 años los visionarios de la salud.