Imprimirán en 3D a nivel local máscaras para trabajadores de la Salud

Imprimirán en 3D a nivel local máscaras para  trabajadores de la Salud

Este jueves a la tarde se desarrolló en el Polo Científico Tecnológico de Trenque Lauquen una reunión entre referentes del emprendedurismo, la tecnología y la salud, en la cual se acordó impulsar una iniciativa mediante la cual se fabricarán máscaras protectoras para que puedan utilizar los profesionales de la salud locales en el marco de la pandemia de Covid 19 (coronavirus) que se está atravesando.
De la reunión participaron referentes municipales, el docente del PCT Juan Pablo Rivell, el biólogo Julián Ballarre, la secretaria de Ciencia, Tecnología y Posgrado de la Facultad Regional Trenque Lauquen de la UTN, Claudia Dido, la micromeprendedora Clara Jakob, Juan Cherenignano, en representación de una empresa de Buenos Aires que se ofreció a ayudar con el proyecto, y dos referentes del área municipal de Salud, el subsecretario de la cartera, Sergio Valente, y Leticia Arce, del área de Esterilización del Hospital Orellana. Mientras que además se sumó el emprendedor treintense Francisco Argiró mediante una comunicación telefónica.
En tanto, según explicó a La Opinión el subsecretario comunal de Modernización, Ciencia y Tecnología, Marcelo Ferreyra, en el encuentro, del que formó parte, se definió que con el aporte de un importante grupo de colaboradores, tanto vecinos como instituciones, en unos días se van a poder concretar unas 90 unidades de estos protectores.

n Modelos
Ferreyra contó que en la reunión se charló por un lado sobre “cuál seria la mejor manera de implementar un sistema de protección para los trabajadores de la salud”, añadiendo que en ese marco el Dr. Valente llevó al encuentro “un casco comprado en una ferretería que le resultaba cómodo con la idea de adosarle un plástico y además se observó una serie de impresiones 3D hechas por Juan Rivelli, integrante del Polo Científico local”. En tanto, a partir de los análisis realizados, “se dejó que elija la gente de Salud cuál sería el modelo más aconsejable para usar”.
Con todo esto, Ferreyra marcó que “lo que se definió como lo más cómodo es un casco al que se le va a imprimir una visera en 3D y se le adosará acetato, mientras que bajo la visera tendrá un soporte para que el equipo se mantenga firme”. De esta forma, quien utilice este equipo tendrá protegido su rostro (una parte del cuerpo sensible en lo que hace a los alcances del Covid 19) por una superficie transparente que le permitirá ver sin problemas.
De acuerdo a lo explicado por el funcionario consultado, se consiguieron 90 cascos como los mencionados y los equipos se van a armar en una misma cantidad con varias impresoras de distintos ámbitos locales, como el Polo Científico, la FRTL-UTN, algunos espacios particulares y la Escuela Técnica, a la que se accedió mediante el contacto de Alejandro López, quien trabaja en esa institución educativa y habló sobre el tema con la dirección de la misma, siendo también parte del Polo trenquelauquense.

n Impresión
Los trabajos se iniciarán en el corto plaza, ni bien este concluido un desarrollo especial que está a cargo de Juan Rivelli, el cual se esperaba para estos días. Una vez dado ese paso, se distribuirían los planos correspondientes para que los equipos se puedan imprimir en diferentes espacios.
Según se explicó, cada unidad requiere un tiempo de impresión de 2 horas aproximadamente, y si se tiene en cuenta que se tendrán a disposición entre 6 y 7 impresoras, se especula que el trabajo estaría terminado en menos de una semana. En tanto, se contó que para dicho trabajo Clara Jakob, mediante su emprendimiento, va a donar rollos de plástico PLA (ácido poliláctico), el cual se utilizará en las impresoras 3D. Así las unidades se compondrán de un termoplástico biodegradable, hecho a base de recursos renovables como el almidón de maíz o la caña de azúcar.
Otro dato importante es que se puso especial atención, a partir de un pedido desde el ámbito de la Salud, en que los equipos, además de ser cómodos, se puedan desinfectar fácilmente.
También cabe remarcar que el armado de estos equipos demandará un gasto económico ínfimo y que además será bajo el peso de las unidades, algo que sumará a la comodidad de las mismas.

n Unidades especiales
Por otro lado, se está analizando la idea de que a algunos de estos cascos se les pueda añadir “una especie de cooler, o ventilador, para que no se empañe la superficie transparente que protege el rostro de quien lo usa”.
Este modelo no se utilizará para todas las unidades que se construirán, sino que será para algunos casos, ya que será más útil para quienes deban usar mucho tiempo seguido las máscaras. En tanto, esta alternativa va a requerir de algunas pruebas previas antes de su concreción definitiva.