“Hoy reinventarse no es fácil”

“Hoy reinventarse no es fácil”

Roxana Cam, titular de un salón de eventos que, luego de la llegada de la pandemia al país y al distrito, se vio imposibilitada de poder trabajar en su actividad al igual que muchos comerciantes, optó por reinventarse formando una cooperativa de trabajo para realizar los fines de semana venta de pollos, pastas, panificados y pizzas para los negocios de la ciudad y para toda la gente que quiera consumir. Hoy continúa en esa lucha realizando un enorme esfuerzo por mantenerse en el rubro gastronómico.

Oportunamente, decidió vender su auto para solventar gastos.

Ella comentó a este medio la actualidad de este emprendimiento a seis meses de iniciada esta problemática sanitaria mundial que continúa afectando al partido de Trenque Lauquen: “Mi situación es muy difícil ya que estoy de jueves a lunes cocinando. Prendo el horno a las 20 y trabajo hasta las 00. Saco de tres a cuatro pedidos y a veces sólo dos”, comentó.

Cuidados

Asimismo, Roxana contó que tiene la habilitación para abrir el salón, pero dados los casos positivos de las últimas semanas no quiere exponerse ni exponer al personal. “En la cocina estoy yo y el delivery es mi hermano que tiene experiencia y me está dando una mano”, cuenta, agregando: “Lamento mucho no poder tener mi personal trabajando ya que no saco lo suficiente para pagarles. Adelante puse venta de pan, facturas y tortas, pero la gente no consume todos los días. Poner en funcionamiento el salón tiene sus costos los cuales hoy es imposible solventar. Tengo la esperanza de poder abrirlo más adelante y trabajar mejor. Me he movido para ayudar a mi gente con mercadería ya que nadie nos escucha ni ayuda. Es muy triste vivir en la ciudad que vivimos y sentirnos a la deriva como estamos”.

Angustia

Por último, la vecina comentó: “La vengo pasando muy mal. Este es mi presente hoy. No se acercó nadie a preguntar cómo estamos, en qué pueden ayudarnos. Tuve la luz cortada porque la Cooperativa de Electricidad no me dio la posibilidad de pagar o refacturar. Con Camuzzi gracias a Dios al día de hoy me supieron entender y voy pagando de a una factura. Voy día a día. Y sé que nuestro rubro ya está muy complicado y lo vamos a seguir estando. Es insostenible soportar seis meses de todo esto y mucho peor va a ser esperar hasta el año que viene. Vivo muy angustiada, pero sigo de pie. Hoy reinventarse no es fácil ya que todos estamos en el mismo rubro y, en lo que es gastronomía, hay mucha competencia”.

“Reabrir mis puertas también significa muchos gastos e inversión, cosa que hoy no tengo. Se que estoy sola en esto y tengo mi familia por quien seguir luchando. Sino ya hubiera tirado la toalla”, se sinceró la vecina.