“Estamos tristes y con dolor”

“Estamos tristes y con dolor”

Consultado por La Opinión, el referente del Auditorio Cristiano Evangélico lamentó el resultado del debate en la Cámara de Diputados sobre el proyecto de la Ley de Interrupción Voluntaria del Embarazo. No obstante, señaló: “Respetaremos a quienes opinan diferente a nosotros”.

El Pastor Ricardo Saavedra, del Auditorio Cristiano Evangélico, brindó su opinión sobre lo ocurrido en la mañana de ayer cuando la Cámara de Diputados de la Nación dio media sanción al proyecto de Ley de Interrupción Voluntaria del Embarazo.

Y si bien lamentó el resultado, sostuvo que, desde la institución que representa, se continuará respetando a quienes piensan diferente. “Estoy un tanto triste y con dolor producto de las propias convicciones que uno sostiene personalmente y también a partir de la fe que uno profesa. Pero, siempre lo he sostenido, entendemos y respetaremos a quienes opinan diferente a nosotros. Esto para nosotros no genera ninguna grieta, no levantamos ninguna barrera sobre personas que opinan diferente a nuestra manera de pensar e interpretar. Nosotros entendemos que hemos elegido voluntariamente un plan de vida y lo practicamos, así como otras personas pueden elegir otro modo de vida. Vamos a seguir tratando de forma pastoral como nos corresponde, a escuchar y acompañar en cualquier necesidad que toda persona se encuentre”, dijo antes de agregar: “Dimos a conocer nuestro parecer al respecto de este proyecto de Ley. Más que nada señalamos que nos parecía un tanto inoportuno y nos cuesta entender por qué la rapidez de que esto se haga antes de fin de año sin mayores debates. Pero nosotros no podemos ni queremos meternos en ese tema porque no dominamos el mismo”.

“A favor de la vida”

En este sentido, Saavedra comentó: “Yo no estoy defendiendo los pañuelos celestes por una bandería, sino por una convicción personal y también religiosa. Estamos a favor de la vida, luchamos por la vida, y especialmente nos duele porque nosotros trabajamos muy fuertemente con los chicos, y uno ve un niño y dice gracias a Dios que está vivo y no se promulgó antes esta Ley que podría haberle privado de ser una persona que estudie y se desarrolle en la vida”.

Por último, señaló: “Lo que yo resalto es que nosotros no vamos a hacer diferencia, vamos a seguir mirando a la otra persona como una creación de Dios, respetando y acompañando y, si necesitan ayuda de cualquier tipo y color, en nuestras iglesias evangélicas siempre están abiertas las puertas para toda persona que vaya a golpearlas en busca de una orientación, de una oración o algún consejo. Eso se mantiene inalterable más allá de los resultados con respecto a este proyecto de Ley”.