El fiscal Cantaro, más complicado: confirmaron su procesamiento

El fiscal Cantaro, más complicado: confirmaron su procesamiento

   El fiscal federal general Alejandro Salvador Cantaro quedó más cerca de ir a juicio oral, acusado de “proteger” a una banda dedicada al tráfico y la venta de drogas en Bahía Blanca.

   La Cámara Federal de Apelaciones de nuestra ciudad confirmó, en líneas generales, el procesamiento que había dictado en su contra, en octubre pasado, el juez de primera instancia, Walter López Da Silva.

   Se cree que el fiscal en uso de licencia encubrió a los imputados en el marco del caso Drogas Sintéticas II, que casualmente fueron condenados en los últimos días por el Tribunal Oral Federal local.

   Lo acusan al fiscal de prestar colaboración con su sobrino político, Sebastián Gauna San Millán —actualmente se mantiene prófugo— y Facundo Texido, quienes formarían parte de esa organización, que supuestamente comercializaba drogas sintéticas en boliches y fiestas electrónicas.

   Los camaristas Silvia Mónica Fariña y Roberto Daniel Amábile le imputaron el delito de encubrimiento en sus modalidades de favorecimiento personal por ayuda y por omisión de denuncia, agravado por ser el delito descubierto especialmente grave (tráfico de estupefacientes).

   La Cámara también pidió profundizar la investigación ante la posible responsabilidad de funcionarios de la Fiscalía Federal Nº 1, por entonces a cargo de la investigación.

   El análisis de las escuchas telefónicas y las tareas de inteligencia de las fuerzas de seguridad que intervinieron permitieron avanzar hacia su procesamiento, al menos con el grado de certeza que requiere esta etapa preliminar.

Escuchas y sospechas

   Surge de las constancias que Cantaro “ayudó a Gauna San Millán y Texido a eludir la investigación por infracción a la ley 23.737 (drogas), cuando menos informándole la existencia de la misma”, se dijo en el fallo al que accedió La Nueva. 

   Se observa un cambio en la modalidad de comunicación una vez que la investigación avanza hacia Gauna, ya que dejaron de lado las llamadas y empezaron a usar WhatsApp, con mayores recaudos.

   También hay una intervención telefónica incriminatoria, en la que dialogan el sobrino de Cantaro y su madre, Silvia, luego del allanamiento practicado en la casa de Gauna.

   Él pregunta por qué era el procedimiento y en la charla ella, finalmente, le recuerda “Sebastián… a Alejandro lo habían llamado, ¿no lo habían llamado para decirle…?”, a lo que el joven responde: “Sí, bueno”.

   También hay conversaciones reveladoras entre Cantaro y Texido y los dichos de este último cuando le allanaron la vivienda, al referir “su tío era fiscal general” y que “su tío le había avisado que estaban investigando”.

   La Cámara aseguró que robustecen la responsabilidad de Cantaro el hecho de ser miembro del Ministerio Público Fiscal, su trayectoria y experiencia en causas relacionadas con la materia.

   “Se descarta cualquier posibilidad que haya incurrido en un error”, advirtieron.