Discapacidad: se necesita empatía y más conocimiento para cambiar de paradigma

Discapacidad: se necesita empatía y más conocimiento para cambiar de paradigma

Empatía y conocimiento. No parece tan difícil. Sin embargo, la sociedad argentina tiene todavía algunos reparos para reconocer que la capacidad de las personas ha pasado a ser la norma, y que un nuevo paradigma legal busca romper esos patrones de estigmatización que por años han alimentado las diferencias entre quienes la conformamos.

Hace unos días se conmemoró el Día Internacional de la Discapacidad y en ese marco, la Dra. Francisca Aragón que es titular de la Curaduría del Departamento Judicial de Trenque Lauquen, junto con la trabajadora social de ese organismo, Yanina Arenas, reflexionaron sobre esta temática, explicaron cuáles son las funciones que desarrollan y coincidieron en todo momento en la necesidad de trabajar por la igualdad de oportunidades, de derecho y compromiso de todos, para ser apoyo y sostenimiento de las personas que tienen algún tipo de padecimiento intelectual.

Lo hicieron en el marco de una entrevista realizada por el programa “La Letra Chica”, de Radio Omega, donde marcaron que se logró un importante avance a partir de plantear a la capacidad (y no la incapacidad) como la regla general, lo que permite incluir a la persona -y no sustituirla- como parte de todo el proceso judicial. “Antes la persona no era parte del proceso, no se la escuchaba cuando se la iba a visitar, no se conocía su deseo, su preferencia” explicó Aragón, que conduce una dependencia relativamente joven, formada hace 10 años (antes las tramitaciones se hacían en Bahía Blanca) que funciona junto a otras 12 curadurías en la provincia, depende de los lineamientos que indica la Curaduría General, y actualmente está conformada por una trabajadora social, un contador, dos abogados, y dos empleados administrativos.

Como apoyo

La participación de Aragón siempre es a partir de una orden judicial que la designa para actuar, y generalmente la interacción institucional está vinculada con el Juzgado de Familia, Asesoría de Incapaces y los juzgados civiles 1 y 2, Defensoría. “Me designan como apoyo porque a todas las personas con un padecimiento mental, sea del alcance o de la gravedad que sea, porque se considera que esa persona es capaz para todos los actos que realiza en su vida cotidiana. Y así se le reconocen todos los derechos sobre todo la igualdad ante la ley. Pero en aquellos temas que no puedan desenvolverse adecuadamente o que puedan ser perjudiciales para ellos mismos, empieza a jugar el rol del apoyo de la Curaduría” explicó la titular del organismo judicial.

Esa asistencia es integral, y contempla también -como marcó la funcionaria- “el derecho que tienen las personas a equivocarse. Se olvidaron y no fueron al turno con un médico, hicieron una compra equivocadamente o algo que para nuestra mirada no está bien” es una elección que hay que respetar y acompañarlos. “En esa tarea, en esas cosas que por sí mismos no pueden, o que se sienten inseguros y que tienen muchas posibilidades de equivocarse, ahí es donde aparece el trabajo muy importante de la trabajadora social en hacerme ver a mí que soy abogada, la importancia de cómo funciona a veces la dinámica familiar internamente. O cuando se generó un gasto extraordinario nos reunimos todas las áreas y lo charlamos para ver justamente cómo se va a encarar ese gasto, cuál es la modalidad de pago, qué nos conviene para esa economía familiar. Entonces tenemos una charla con esa otra familia, de manera consensuada y siempre con su participación porque es la titular del derecho, y del beneficio que significa querer adquirir algo para poder mejorar su calidad de vida” señala.

En todo el proceso

Más adelante y como parte de la reforma que se llevó a cabo en materia de discapacidad, Aragón destacó la intervención de la Defensoría, ya que “se tiene que respetar todo”. “Por eso insistimos permanentemente, que tienen derecho a ser parte en el proceso, pero también con asistencia letrada y que se les explique absolutamente todo. Eso también lo tenemos que aggionar porque es importantísimo adecuar el lenguaje” afirmó. Y a renglón seguido dijo: “Debemos acompañarlos para que tomen la mejor decisión y siempre es también importantísimo que tengan abogado por si no le gusta también el rol del curador, porque justamente ellos también tienen que controlar todo el trabajo de uno”.

En materia de normas vigentes, la funcionaria consideró que son suficientes y que “se podrán interpretar de un modo o del otro pero todas tienen el mismo horizonte que es el bienestar de las personas con discapacidad, por eso no vamos a tener inconvenientes a la hora de actuar más allá del área que sea”.

El problema en realidad, radica en que “partimos del desconocimiento” afirmó Aragón, y citando un trabajo de la fundación INECO, dijo que 1 de cada 4 personas en la Argentina “vamos a tener o tenemos padecimiento mental. Los padecimientos mentales no son lo que se cree en general, que son personas peligrosas, que son personas agresivas, que son personas violentas, se puede manifestar desde una depresión a una psicosis o un trastorno de ansiedad”.

Y como ejemplo de la estigmatización que parte del desconocimiento, dijo: “Cuando vamos al dentista decimos que vamos al dentista, pero no decimos al psiquiatra, tenemos un prejuicio justamente por falta de conocimiento”. Y agregó en esa misma línea, que “la cabeza es parte del cuerpo y se enferma exactamente igual que otras partes, y en realidad igual que otras partes con un tratamiento adecuado nos permite desempeñarnos sin que nadie se dé cuenta si lo tenemos”.

Oportunidades

Por su parte, la trabajadora social Yanina Arenas, coincidió en que uno de los principales problemas es “la falta de oportunidad”. “Nosotros estamos para hacerle llegar los derechos a las personas y que esos derechos sean cumplidos” dijo.

Y más adelante también consideró que “faltan lugares donde las personas puedan asistir. La realidad es que son una falta generalizada no solamente en Trenque Lauquen. Desde un centro de día y casas de medio camino, faltan muchos recursos donde las personas puedan asistirse más allá de que vayan al psiquiatra o vayan al psicólogo a seguir sus tratamientos convencionales. Faltan espacios de actividades, de recreación. Por ahí hay más para adolescentes y niños en Trenque Lauquen, ahora para adultos la verdad que no tenemos nada”.