Cristina Ferster: “La violencia es cultural, en cualquier ámbito son conductas aprendidas”

Cristina Ferster: “La violencia es cultural, en  cualquier ámbito son conductas aprendidas”

La subsecretaria de Desarrollo Humano, Cristina Ferster, consideró que desde hace un tiempo las mujeres que son víctimas de maltrato se animan más a denunciar y a exteriorizar la situación que están viviendo, al tiempo que aseguró que la violencia “es cultural” y que el año pasado recibieron varias denuncias de “violencia en el noviazgo” lo que significa que las más jóvenes detectan más temprano estas conductas pudiendo pedir ayuda antes de que la situación se naturalice.

Ferster cuenta con una amplia experiencia en la problemática de violencia de género a partir del trabajo desarrollado desde la creación de la Comisaría de la Mujer de Trenque Lauquen formando parte de un equipo interdisciplinario que realizó un intenso trabajo de concientización que permitió que muchas mujeres se animaran a denunciar esta situación.

En diálogo con La Opinión, la funcionaria ahondó en el tema, se refirió a su experiencia y detalló las medidas que pueden tomarse en los distintos casos para proteger a la mujer, coincidiendo con la flamante ministra de las Mujeres, Políticas de Género y Diversidad Sexual, Stella Díaz, en perfeccionar el servicio que brinda el 144 (línea de emergencia) y en la posibilidad de implementar la “pulsera” en el victimario para que quien esté controlado sea el golpeador y no que la mujer quede presa de la situación, como ocurre actualmente.

Mucho trabajo

En cuanto a los primeros años en la Comisaría de la Mujer, Ferster recordó: “En un principio nos mirábamos unas a las otras porque no entraba gente a la Comisaría de la Mujer y en una estructura tan machista como era la policía en este entonces, éramos vistas como la comisaría que no hacía nada, sabiendo nosotros que había muchos casos y situaciones de violencia por eso salimos a la comunidad con charlas y talleres a fin de concientizar en cuanto a que la problemática está y que había un lugar al que las mujeres podían llegar sin necesariamente hacer una denuncia, es decir podían ir a consultar, a preguntar qué se podía hacer y en qué podíamos ayudarla”.

Al respecto remarcó que “en ese momento se hizo un fuerte trabajo de concientización tanto del gabinete como del personal policial de la Comisaría y la gente comenzó a ir a denunciar, y también hubo una concientización hacia adentro trabajando con los compañeros y demostrándoles a todos que no estábamos sin hacer nada, que era una problemática real y que en ese momento muchos no estaban preparados para abordarla”.

Cambios

En cuanto a lo que sucede en la actualidad, Ferster consideró que “las mujeres se animan más a denunciar y a exteriorizar esta situación, pero en gran parte de la sociedad y todavía más en la parte masculina sigue pasando que muchos piensan que son situaciones normales o de pareja, hay gran parte de la sociedad que considera eso”.

En este sentido consideró que la violencia “es cultural, en cualquier ámbito son conductas aprendidas, ningún niño nace violento, el niño va aprendiendo lo que va viendo y aprende a resolver sus conflictos de la manera en la que el adulto le está mostrando como resolverlo”.

Y recalcó: “Estoy convencida de que es cultural, cuando la mujer es víctima de violencia si empezamos a indagar sobre su historia de vida seguramente viene de una familia donde también su mamá era víctima de violencia, el hombre aprende a hacer violento y la mujer aprende a ser sumisa si se cría en ese ambiente. La violencia comienza con insultos, con menosprecio, denigraciones, ahí tenemos que estar alertas porque va avanzando”.

Posición social

Por otro lado Ferster aseguró que estos casos no tienen que ver con la posición social o económica de una persona, “hay mucha gente con un nivel social, cultural y educativo alto y se dan casos de violencia y abusos, existe en todos los estratos sociales, en los más elevados se tapa más, eso es lo que sucede, quien tiene un nivel social elevado no quiere quedar expuesto ante la sociedad por lo que está pasando adentro pero pasa igual o más que en los sectores más humildes”.

Cómo se cambia

Consultada sobre cómo se puede cambiar esto, la funcionaria apuntó a “cambios culturales, pero vamos en un camino al cambio, que cuesta y nos va a llevar mucho tiempo pero esto se puede modificar únicamente cambiando la mentalidad de la gente, las conductas sociales”.

-¿Qué le aconsejas a una mujer que es víctima de violencia?

-Hay que decirle que hay otra vida distinta a la que está viviendo y que esa situación, si pasaron 30 años es porque está naturalizada y eso no es lo natural, y tiene que empezar a valorarse y empezar a trabajar desde ese punto para buscar un cambio en su vida”.

-¿Cómo se procede cuando una mujer llega a la Comisaría?

-Cuando una mujer llega a la Comisaría y hace una denuncia, lo aconsejable no es decirle que siga en el lugar donde está porque la ponemos en riesgo, tenemos que buscar otros mecanismos, cuando se hace la denuncia trabajamos en conjunto con el Juzgado de Familia y se toman medidas en forma inmediata, algo que no pasa tanto en otros distritos, acá las medidas de exclusión o perimetrales salen en forma inmediata. Las medidas son a pedido de parte, las profesionales del gabinete y el personal policial trabajan en conjunto y le explican a la persona qué tipo de medidas pueden pedir en ese momento, porque se solicitan en la denuncia y son a pedido de parte, la jueza no puede de oficio dar una medida. También se evalúan cuáles son los riesgos, qué es preferible sacar a la mujer y pedir la perimetral o que la mujer permanezca en la casa y lo sacamos a él. En todo esto se pone en juego a veces el tema de donde viven porque si están viviendo en la casa de la suegra de la mujer, no lo podemos sacar a él porque la suegra va a decir que se quede su hijo, entonces tenemos que buscarle un lugar a ella, siempre se trata de buscar algún lugar que pertenezca a los vínculos de ella hasta que se pueda ir trabajando el caso, aunque siempre se evalúa la situación de riesgo que hay. Hoy contamos con el HPI (Hogar de Protección Integral) que lo tenemos para aquellas situaciones que son graves, es el último recurso que utilizamos para una víctima de violencia”.

-¿Cuál es el comportamiento de las más jóvenes?

– El año pasado tuvimos muchas denuncias de violencia en el noviazgo, que comienza con la denuncia cuando no llega al golpe, empiezan a visibilizar que su situación de noviazgo no es una situación normal, las chicas jóvenes lo identifican más rápidamente y quizás no lleguen a naturalizarlo, piden ayuda antes y si no son ellas mismas, la ayuda la piden desde su entorno más cercano, sus amigas o su familia”.

-¿Todavía existe aquello de hablar de ‘provocación’ según la ropa que usan las chicas, buscando culpar a la mujer?

-En el sector del machismo sí existe, si me preguntas mi opinión soy dueña de vestirme como quiero y eso no habilita a nadie a que me diga nada, ni a que me toque, pero sigue pasando. Esto deben tenerlo bien en claro sobre todo los hombres”.

-¿Dónde se puede pedir ayuda?

Ante alguna situación de violencia la víctima puede dirigirse a la Comisaría de la Mujer, el Juzgado de Familia o Fiscalía, en los tres lugares hay equipo de profesionales y ahora en la Secretaría estamos conformando la Oficina de Género. También se puede llamar al 144 y ante una emergencia al 911, las chicas están capacitadas para atender una situación de éstas. El 911 es para la emergencia, si siente si está en riesgo y en el 144 tienen todos los datos de los lugares que funcionan en Trenque Lauquen con número de teléfono, contienen si tienen que contener y si no se hace la derivación correspondiente de acuerdo a lo que están planteando”.