Joven bioquímico ofrece su música a los enfermos terminales

Cosas que pasan... 31 de julio de 2016 Por
Con su violín, busca llevar alivio a los pacientes críticos que se encuentran en el Hospital Centro de Salud Zenón J. Santillán.
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El complemento del profesionalismo y el placer puede ser mucho más fructífero de lo que se puede llegar a imaginar. José Ignacio Leguizamón, tal vez no lo vio así hasta el momento exacto en que su profesión en el área de la medicina, le permitió alternar sus conocimientos científicos con el poder curativo de la música, un hobbie que lleva en la sangre desde pequeño.

Es santiagueño, tiene 27 años, y está radicado en Tucumán. Allí, en la vecina provincia Juan Ignacio toca el violín para los pacientes que se encuentran internados en estado crítico en el Hospital Centro de Salud Zenón J. Santillán y experimentó distintas reacciones en estas personas que día a día luchan por recuperarse.

En comunicación con EL LIBERAL, contó su experiencia sobre el video viral donde se lo ve ejecutando una zamba en una sala de enfermos críticos.

"Soy santiagueño pero estoy radicado en Tucumán. Soy bioquímico. Me recibí y estoy finalizando un posgrado en endocrinología. Estoy haciendo la residencia en especialización en bioquímica clínica, que consiste en ir rotando por distintas secciones de los hospitales tucumanos", indicó.

En el video, que ya fue visto por cientos de personas, José interpreta la zamba "La 7 de abril" en la unidad de cuidados críticos del hospital, donde ya concluyó su rotación.

"Fue parte de una intervención que hicimos con doble fin. Primero, llevarles a los pacientes un estímulo distinto al cual están acostumbrados al estar tanto tiempo internados y también, evaluar su reacción clínica ante dicho estímulo", explicó el profesional.

La idea surgió del propio joven y se lo propuso en ese momento a su instructora, la Dra. Rita Garnica.

"Quería conocer el estado de los pacientes y su relación con el medio que los rodeaba. Son pacientes críticos que pasan mucho tiempo internados y esto produce desequilibrio y trastornos de todo tipo. Al estar en cama todo el día pierden la noción del tiempo y del medio exterior", explicó.

Así fue como José Ignacio Leguizamón, aprovechó sus conocimientos musicales y su habilidad para tocar el violín, el cual ejecuta hace más de cinco años, y propuso esta especie de intervención. Tras gestionar los permisos pertinentes, lo pudieron concretar.

"Hubo muchas reacciones por parte de los pacientes", recordó el santiagueño.

"Pacientes que estaban totalmente desconectados del ambiente reaccionaron al escuchar la música. Me seguían con la mirada, se movían. Hubo quienes se emocionaron al oír la zamba. Los pacientes en estado inconsciente tuvieron cambios en su frecuencia respiratoria, como si hubieran recibido un estímulo placentero", agregó.

Spacio Tv

Redacción Noticias Locales

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