Una mosca mordedora, casi invisible, que trastorna a los turistas

Spacio al Saber 29 de noviembre Por
La plaga de barigüíes "afecta a 15 municipios bonaerenses" y es resistente al repelente. Qué síntomas provoca su mordedura.
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Una plaga de moscas que "muerden" se extiende sobre la cuenca del río Salado, en el corazón de la pampa bonaerense. Favorecida por la inundación y el exceso hídrico, se instaló en al menos 15 municipios ribereños. Se trata del barigüí o, mayormente conocida como "mosquita negra", cuya picazón puede causar reacciones alérgicas.

En General Belgrano, a 120 kilómetros de La Plata, los fines de semana se registran en el hospital comunal entre 6 y 10 consultas de pacientes afectados por las mordeduras, que provocan reacciones alérgicas e inflamación epidérmicas en zonas blandas como labios, orejas o nariz. No suelen ser cuadros graves, pero ocupan a médicos y personal de guardia que podrían ser requeridos para emergencias.  

A mediados de este mes, en el Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación de la Provincia recibieron un informe donde 15 intendencias pedían ayuda para combatir el barigüí. El responsable del área, Jorge Elustondo, reunió a los jefes comunales y se diseñó un plan para atenuar el impacto que está a cargo del experto Juan José García, del Centro de Estudios Parasitológicos y de Vectores (CEPAVE), un instituto que pertenece a la Universidad Nacional de La Plata y a la Comisión de Investigaciones Científicas (CIC) provincial, según consignó el medio Telefé Noticias.  

“La especie comenzó a aparecer acá hace 15 años. Proviene de Salta, Chaco y Corrientes, pero las reiteradas inundaciones favorecieron su llegada a esta zona”, manifestó García, quien a la vez admitió que “no se podrá extinguir, pero buscaremos alcanzar un nivel de exposición que permita convivir con la plaga sin trastornos graves para la población. Eso requiere un programa coordinado y centralizado”. 

El barigüí requiere para su reproducción aguas correntosas. El Salado es un río manso, pero este año, dada la acumulación hídrica, el lecho mantiene movimiento intenso hacia la desembocadura en Samborombón

En el CEPAVE crearon un plan para controlar larvas con la colocación de un insecticida biológico (bacillus thuringiensis o BTI) en los objetivos precisos del recorrido del Salado, proclives a la reproducción del insecto. “Habrá un equipo de cinco agentes que recorrerán toda la cuenca para detectar esos puntos. En diciembre comenzaremos a colocar BTI”, sentenció el experto. 

Fuente de la Información: Perfil

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