Cómo mantenerte protegido de los efectos del calor

Salud y Bienestar 05 de noviembre de 2018 Por
HIDRATACIÓN. Hay que tomar agua sin esperar a tener sed.Tomar más líquido, evitar comidas abundantes y no exponerse al sol.
000228619W

¿Sabías que cuando tenemos sed nuestro organismo ya ha comenzado a estar deshidratado? El agua es el principal componente del cuerpo humano y constituye el 70 por ciento del peso corporal total. Esta cantidad total depende de múltiples factores entre los que se encuentran la edad o el volumen de grasa que hay en el cuerpo.

Cuando la temperatura supera los 30 grados, como ya está ocurriendo en nuestra provincia, es necesario poner en marcha una serie de recomendaciones para mantenernos protegidos y evitar la deshidratación y el golpe de calor. Ante ello, el Ministerio de Salud difundió una serie de recomendaciones.

Para empezar vale la pena aclarar esta diferencia:

- La deshidratación: aparece cuando aumenta la pérdida de líquido del cuerpo a través de la transpiración. Si perdemos más del 10% de agua, se producen cuadros graves. No se detecta desde su inicio, sino que comienza a manifestar sus síntomas pasado un cierto tiempo cuando ya causó daños en órganos importantes como el hígado, riñón o piel. Es mucho mejor prevenirla que atacarla.

- El golpe de calor: se debe a una incapacidad del organismo para disipar el calor acumulado. Se caracteriza por la fiebre alta y cambios como irritabilidad, conducta extraña, agresividad, alucinaciones, pérdida de conocimiento y coma. Sus síntomas son dolor de cabeza, vértigos, náuseas, confusión, convulsiones y pérdida de conciencia, piel enrojecida, caliente y seca, respiración y pulso débil, y elevada temperatura corporal (entre 41 y 42 grados).

Los expertos recomiendan que ante estos síntomas se suspendan las actividades que se estén realizando, sobre todo, si implican esfuerzo físico. Hay que trasladar al afectado a la sombra, a un lugar fresco y tranquilo. Hacer que mantenga la cabeza un poco alta y las piernas arriba. Intentar refrescarlo mojándole la ropa, aplicarle hielo en la cabeza, darle de beber agua fresca o un poco salada, y solicitar ayuda médica.

Lo más importante es que los golpes de calor y la deshidratación se pueden prevenir. Hay que tener especial cuidado con los niños y los ancianos, los más vulnerables frente a estos cuadro que, en casos extremos, pueden provocar desvanecimientos y pérdida de conciencia.

Para evitar los efectos del intenso calor, Salud recomienda: aumentar el consumo de líquidos sin esperar a tener sed.

FUENTE Ministerio de Salud

Te puede interesar